El trazado arquitectónico del edificio, barroco de estilo italiano, se atribuye a Nicolás Nasoni, por la coherencia del estilo y la similitud con otras obras diseñadas por él. Según Robert Smith, especialista en la obra de Nasoni, el arquitecto se habría dedicado a la construcción de la Casa, o por lo menos a su fachada central y decoración, de 1739 a 1743.

Aún más que el esplendor barroco de la fachada principal y la riqueza de la decoración, compuesta por cornisas curvas, frontispicios, pináculos y estatuas, impresiona lo racional de la planta y el rigor de la métrica y la modulación.

La planta se inscribe en un rectángulo y se divide en dos cuadrados, huecos en el centro, que crean varias alas y componen dos patios conectados entre sí por grandes aberturas en la planta baja. El primer patio es abierto y deja a la vista la fachada principal, remetida y de cara al poniente; el segundo patio es cerrado, y juntos definen, a través de las grandes aberturas en el nivel de la planta baja, un eje central de perspectiva que atraviesa toda la construcción, corta el edificio y constituye una secuencia de expresión clásica y gran armonía.

El acceso al piso principal se hace a través de escaleras dobles que se repiten en las fachadas transversales de ambos patios, dos al poniente y una al levante, y acentúan la simetría y el movimiento barroco de toda la ornamentación.

En el primer piso, entre los dos patios y con fachadas hacia ambos, al centro de la construcción y definiendo la línea de unión entre los dos cuadrados que componen la planta, está situado el Salão de Entrada. Salón que da acceso al norte a la biblioteca y al ala de habitaciones, y al sur, a la Sala do Tijolo y al ala de las salas. Las dos alas están unidas entre sí en la parte superior a levante a través de un ala con habitaciones, que da acceso al coro de la capilla.

Las paredes dobles y el diseño de la mampostería son de granito amarillo, y las portadas, la talla que decora los techos de artesa rectos o abovedados y las sobrepuertas con motivos heráldicos de la familia son de madera de castaño desnuda.

Algunas referencias en documentos del archivo de la Casa, y un cuidadoso análisis de la planta y de los elementos de la construcción, indican posibles remanentes de la construcción primitiva y diversas campañas de obras. Diferente constitución de la mampostería de piedra y distintos espesores en las paredes pueden deberse a obras sucesivas. Según la hipótesis propuesta por Vasco Graça Moura en sus estudios sobre la Casa, las más recientes son las alas del frente del edificio.

La capilla y la bodega, con sus armoniosos volúmenes, completan el conjunto y contribuyen a la monumentalidad general. El frente de la capilla es paralelo a la fachada principal de la Casa y retrocede al plano de la fachada posterior creando el espacio para el atrio que, con su crucero, separa la Casa de la bodega.

Las obras de la capilla, con diseño trazado por el maestro José Álvares do Rego al estilo de Nasoni, fueron concluidas en 1750 por D. Luís António de Sousa Botelho Mourão. Ricamente ornamentada, la altura de la fachada retoma la altura de la fachada principal de la Casa.

Las casas de la bodega datan del siglo XVI y fueron agregadas a la Casa por D.a Maria Coelho y su marido en 1655. Más tarde, en 1854 y 1856 respectivamente, fueron ampliadas para alinear las fachadas principal y posterior de la Casa, respectivamente al poniente y al levante.

La construcción consta de dos cuerpos longitudinales paralelos a la Casa; tiene líneas muy puras y está modulada por varias pilastras y bonitas cornisas de mampostería en las aberturas del primer piso.

Otros anexos agrícolas completan el conjunto, de los cuales los más importantes son el granero y la era, ubicados al sur de la Casa, al lado de la fuente que durante largos años formó parte del sistema de abastecimiento de agua de la Casa.

D. Luís António y su hijo D. José Maria de Sousa Botelho Mourão e Vasconcelos dejaron inventarios que permiten comprender las funciones de los espacios de la Casa y su contenido. Las plantas, que muestran la distribución, proveen información sobre las costumbres de la vida cotidiana de fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, y sobre la organización de las alas norte y este que, en el primer piso, eran diferentes de las actuales. En la parte central del ala este había seis habitaciones y pequeñas salas de paso y en el ala norte, más allá de las Salas de Mateus d’Allem, en el área del frente, había una serie de pequeñas habitaciones con un corredor central, una letrina y el acceso al desván.