En estas salas y jardines se pueden oír desde 1979 los más variados ritmos e instrumentos musicales.

Cursos y conciertos de música antigua, música de cámara, música barroca, canto y ópera, piano, guitarra, jazz y fado, congregan en Mateus, todos los años, a grandes personalidades de la música y decenas de alumnos oriundos de los más diversos países. También nuestros músicos han recorrido la región norte del país dando conciertos. Se oyeron un poco por toda la región más de mil conciertos.

Se hicieron, además, algunas incursiones en teatro y cine. También han expuesto sus pinturas, grabados y esculturas algunos de los más importantes artistas nacionales y algunos extranjeros.

En 1992 la Fundación adhirió a la red europea de Centros Culturales instalados en Monumentos Históricos. Con la recuperación del Lagar de Aceite la Fundación cuenta, desde 1998, con un espacio destinado a albergar artistas de diversas áreas que aquí deseen instalarse a crear. La Fundación es miembro de ResArtis, la red internacional de residencias de artistas.

De este modo la Fundación ha cumplido plenamente los fines culturales que se propusiera en 1977. Aún más, es para esta Casa y para los que en ella viven y a esta región se dedicaron, una inigualable contribución cultural y humana de todos los que por aquí pasaron y convivieron con nosotros: los asuntos debatidos, la música escuchada y sentida, la poesía aquí declamada, la pintura, la escultura y el grabado aquí contemplados.

Tiene un valor incalculable la amistad establecida con tantos y la constante disponibilidad demostrada por varios, sin las cuales todo hubiera tenido menos brillo.

Queremos, con todos los que ya forman esta gran familia de Mateus y con los que se unirán a nosotros en el futuro, continuar encontrando el mejor modo de cumplir las obligaciones que D. Francisco de Albuquerque nos asignó al crear esta Fundación.